¿Qué tal te relacionas con tus reflejos?

¿Entiendes lo que te reflejan?

¿Te encuentras en ellos?

Seguro que estás ya familiarizado con la conocida Ley del Espejo. Está ley o teoría, te ayuda a darte cuenta, de cómo proyectas tus necesidades, carencias, miedos e inseguridades en los demás. Tus maestros en este caso, serán tu jefe, tu pareja, tu herman@, tu vecino, tu madre…toda la gente que te rodea. La que te agrada y la que no.
Voy a intentar explicarla y cómo funcionan estos reflejos.

Ves en los demás lo que proyectas de ti mismo. Te reconoces a través del otro. Si no está en ti. No lo apreciarás en él. No te reconocerás.

Todo el tiempo estás proyectando cosas. Con lo que sientes, con lo que piensas, con lo que dices…Proyectar es crear y como todo tiene una causa y un efecto, tus actos también. Y según lo que proyectes, atraes, un reflejo u otro.

Lo que te gusta tanto del otro, también está en ti, si no, no te llamaría la atención. No obstante, si lo que te gusta de los demás, te ayuda, entonces a definirte, ¿Qué pasa con lo que no, con eso que te irrita?, ¿También está en ti?.

Me temo que sí. El error más común es creer que si te irritan las personas, por ejemplo, mentirosas y tú te consideras honesta con los demás, que tú también tienes algo de mentirosa. Y no es exactamente así, como funciona el reflejo. Si te irritan las mentiras de la gente, que son sólo suyas, es porque en alguna parte de ti, no te estés diciendo toda la verdad. Puede que te estés mintiendo en algo que rechaces y no quieras reconocer. Por eso te irrita tanto que el otro te lo recuerde.

Aquello que no aceptas dentro, se proyecta también fuera. Lo que ves fuera, es lo que tienes dentro, que aún no has aceptado. Otro ejemplos: si te fijas en el desorden de fuera, es que hay algo que ordenar dentro. Si te molestan los conflictos de fuera, es porque dentro de ti, estás lidiando con alguno. Si te llama la atención la tristeza de fuera, es porque también hay algo que te entristece por dentro…y así con todos los reflejos. Los buenos y los menos buenos.

Si te fastidia en ti, ¿Cómo lo vas a aceptar en el otro?. Y todo lo que no aceptes en ti, la vida te lo va a repetir hasta que lo hagas.

Quizás te apetezca ahora llevarla a la práctica.

Al final del día, percátate de cuáles han sido los reflejos más relevantes del día. Las relaciones que más te han agradado y las que menos. En casa, en el trabajo, de camino a cualquier destino…tampoco hace falta salir a la calle para encontrarse con un reflejo. A través de las redes sociales, también se reflejan muchas cosas. Con la familia se suele aprender bastante. Espontáneas conversaciones a través del WhatsApp que te recuerdan algo…Y que compares eso que se reflejó fuera, con lo de dentro.

¿Cuál ha sido el aprendizaje?